El Supremo da la razón a ASPROT contra la UNPBE en derechos imagen

Supremo condena a Unión de Banderilleros por impago de los derechos de imagen

Madrid, 2 ago (EFE).- El Tribunal Supremo ha condenado al sindicato Unión Nacional de Picadores y Banderilleros de España (UNPBE) a pagar a Luis Miguel Calvo, uno de sus exmiembros, los derechos de imagen de los festejos taurinos televisados de la última década en los que él había tomado parte. En el auto, al que ha tenido acceso EFE, la Sala de lo social del Supremo confirma la sentencia de 2014 de un juzgado de Madrid que condenaba a la UNPBE al pago del importe económico pedido por Luis Miguel Calvo -54.377,52 euros- y ratifica la revocación de una sanción de 3.000 euros que le impuso el sindicato en 2005 y que motivó su expulsión.

El demandante exigía el pago de sus derechos de imagen en los festejos televisados en los que había tomado parte en los últimos diez años, emolumentos que la UNPBE se había “apropiado” tras la expulsión de Luis Miguel Calvo del sindicato, según el auto.
Calvo, que ya no es afiliado de la UNPBE tras haber sido sancionado, acabó fundando en 2011 otro sindicato, ASPROT (Asociación Sindical de Profesionales Taurinos), que en sus orígenes contaba con 35 afiliados y en la actualidad, con casi dos centenares de subalternos.
Los derechos de imagen de los subalternos siempre han sido gestionados desde la UNPBE, que ha sido la encargada de recaudarlos y repartirlos entre sus afiliados y también entre los mozos de espadas y ayudas.

La UNPBE no ha reconocido hasta la fecha, no obstante, a los profesionales afiliados a la ASPROT, a los que no ha abonado los derechos de imagen generados en los festejos televisados y cuyo caso está ahora en manos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).
De esta manera, si los 21 subalternos -siete por cuadrilla- que participan en una corrida de toros televisada pertenecen a la UNPBE, el cobro de los derechos de imagen se reparten entre ellos; en cambio, si pertenecen ASPROT, los beneficios no se reparten entre ellos y se los “apropia” UNPBE, según el auto.