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DIEGO BARDÓN

Fuente del Maestre (Badajoz), 1943

Empezó como novillero y nunca llegaría a convertirse en matador de toros. «A mí me prohibieron torear. Fui el único torero prohibido por el franquismo por motivos políticos». Por aquel entonces, el extremeño tenía un proyecto para la plaza de toros de Carabanchel en el que iban a participar poetas, cantantes, pintores y diseñadores de la época. Aquello fue considerado un 'atentado' contra lo que la Dirección General de Seguridad y el ministro del Interior establecían que eran los valores fundamentales de la Fiesta Nacional y no le permitieron seguir adelante.

En aquella coyuntura, Bardón se fue a 'hacer las américas' con un contrato para torear dos novilladas y tomar la alternativa en una plaza de Tijuana, al norte de México, fronteriza con Estados Unidos, pero tampoco lo consiguió, porque allí le asociaron con un movimiento de extrema izquierda 'troskista' y fue advertido de que existía contra él una 'orden de caza y captura'. Así se convirtió en todo un personaje también en México: el torero contestatario. Entonces conoció a Jodorowsky, un artista polifacético chileno de origen judio-ucraniano, fundador junto al pintor Roland Topor y al dramaturgo Fernando Arrabal del movimiento francés 'Panique' (1962). Jodorowsky lo bautizó como torero 'Pánico' y Diego empezó a formar parte de aquel grupo cuyos 'socios fundacionales' se convertirían en sus 'almas gemelas'.

Equivalente a pluralidad-ubicuidad, el Movimiento Pánico es una intensa búsqueda por trascender la sociedad aristotélica y dejar un legado que impulse a la humanidad a una nueva perspectiva.

Los gestos más propiamente “pánicos” realizados por Arrabal fueron los protagonizados por el torero Diego Bardón, particularmente en sus dos Efímeros personales realizados en 1972 en París: La autocornada (Bardón se hirió profundamente con un cuerno de toro, realizando a continuación un rito de as con su sangre por las caras de Topor y de Olivier, y por la cabeza afeitada de Arrabal) y Mi circuncisión (realizada en Nochebuena en el Teatro palace de París.

Acogido por los pánicos, el torero Diego Bardón supo pronto dar pruebas de la originalidad imprescindible en el grupo. Sin embargo, sus teorías sobre la corrida convexa o sobre la corrida submarina no parecen que haya trastornado los usos de la fiesta nacional.

Destacamos algunos de sus puntos de vista. El torero es la cenicienta de la sociedad conservadora, que le ofrece una oportunidad de promoción social a cambio de afrontar la muerte, las cornadas, las costillas rotas… Y una vez convertido en princesa -Cenicienta-, es decir, en torero, pasa a formar parte de la élite y se convierte en un traidor a su clase.

El toro debería tener cuernos en la cola…, debería tocar la trompeta.

La plaza ideal sería el campo, con sus rocas, sus árboles. El torero comenzaría vestido para desnudarse poco a poco. Vestido, por ejemplo, de astronauta, recubierto con sotana.

Llenaría las gradas de fakirs, de yogis y de monjes; en el callejón pondría a las putas de Salamanca (la inolvidable Cartones) y a Andrés el limpiabotas. El torero puede dejar de torear, subir a las gradas y hacer el amor con una persona del público. Puede llevar un micro en la corbata para, mientras torea, cantar; recitar, expresar sus emociones… En estado de trance puede soportar los embites del toro sin que éste le hiera. Para matar al toro se contará con la autorización de éste; si no la da, se le ofrecerá, como regalo, una vaca para que la cubra con su cuerpo ensangrentado.

A principios de los años 80, Bardón volvía a escandalizar a los puristas taurinos con la introducción de publicidad de una multinacional japonesa en el traje de luces del torero al que representaba, Luis Reina. El diestro sólo llevo el traje en dos ocasiones.

También fue el primero en introducir pinturas de Fernando Botero en los carteles: «La cartelería taurina no estaba abierta a la vanguardia y un día pensé que sería divertido meter aquella obra sublime en los carteles. Así que le llamé y quedé con él en París y le hice la propuesta. Me firmó una autorización para que utilizara libremente toda su pintura taurina y así lo hice».

diego_bardon.txt · Última modificación: 2012/02/08 18:53 (editor externo)

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