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Olivenza Temporada 2020

Viernes 6 de marzo

Novillos de Juan Albarrán, La Peregrina, El Freixo, José Luis Iniesta, Ganadería Talavante y Vistalegre, para Diego San Román, ovacion en su lote, Tomás Rufo, oreja y ovación, y Manuel Perera, oreja y dos orejas.

Galería de fotos: http://fitauromaquia.com/manuel-perera-a-hombros-en-la-novillada-concurso-3698 Video: https://vimeo.com/396056409

Perera debuta a lo grande. Por Sandra Carbonero

La Feria de Olivenza ha dado el pistoletazo de salida a su 30 aniversario con una interesante novillada que había causado mucha expectación en los aficionados. Diego San Román volvía como recompensa al triunfo que logró en pasado en año en esta plaza; Tomás Rufo lo hacía tras sus numerosos éxitos y la puerta grande lograda en Madrid en la Feria de Otoño; y Manuel Perera como la nueva promesa del toreo extremeño. El concurso de ganaderías era la guinda que remataba este apetitoso cartel.

Manuel Perera cosechó un abrumador triunfo en su debut con caballos. No se dejó lucir en el recibo de capote Alcohólico de El Freixo, que resultó ser un novillo encastado y con humillación. El quite por tafalleras en los medios sí caló en los tendidos. El novillero extremeño brindó a Juan José Padilla como sello de su nuevo apoderamiento. De rodillas y llevándolo por abajo inició el trasteo. Perera logó someterlo en la muleta, aunque a veces se echó en falta la templanza que posee. Serían los nervios de su gran día. Remató por manoletinas una faena larga, sonando el aviso antes de entrar a matar. Tras una estocada paseó su primera oreja como novilleros con picadores.

Cerraba la tarde Niñero de Vistalegre. Un enemigo que no se lo puso nada fácil al debutante y que no se empleó en el caballo y protestó en banderillas. Lo recibió de nuevo por verónicas con las rodillas en tierras. De nuevo hizo lo mismo en el último tercio. Se la jugó de rodillas con un animal falto de clase y descastado. Perera nunca volvió la cara. Terminó ganándole la pelea por el pitón izquierdo por donde extrajo los muletazos más lucidos. Con el animal ya rajado, se pegó un arrimón final en tablas. Las dos orejas cayeron después de enterrar la espada.

Tomas Rufo ha dejado una carta de presentación en Olivenza muy importante. La espada fue el elemento esencial por el que no salió a hombros. Saludó a su primero con un ramillete de verónicas encajadas. Carcelero de La Peregrina derribó al caballo en la suerte de varas. Se fue al centro del anillo para comenzar la faena de rodillas. Poco a poco lo fue sometiendo por bajo y exprimió el buen pintón derecho. Por ahí, plasmó muletazos largos y con mucha suavidad. Concluyó con unas manoletinas finales. Otra de las cualidades de este novillero es la medida justa de cada faena. Se tiró entre los pitones pero dejó una media efectiva y cortó una oreja.

En quinto lugar saltó al ruedo Dudoso de Talavante. Fue un novillo que tomó los vuelos de la muleta con bravura. Rufo dibujó faena en la que la verticalidad, la estética y templanza fueron los ejes. Los naturales instrumentó con entrega y los derechazos con mucha profundidad. Después, un pinchazo hondo y dos descabellos hicieron que se esfumaran los trofeos.

La suerte no estuvo de parte de Diego San Román. Intentó justificarse con el manso de libro de la ganadería de Juan Albarrán. Pero el flojo y descastado de José Luis Iniesta tampoco al mexicano a lucirse.

Sábado 7 de marzo

Toros de Garcigrande, el 2º indultado, para Enrique Ponce, ovacion y oreja, Antonio Ferrera, dos y rabo simbolicos y oreja, y El Juli, ovacion y silencio.

Galeria de fotos: http://fitauromaquia.com/ferrera-indulta-a-%E2%80%9Catajante%E2%80%9D-en-olivenza-3701 Video: https://vimeo.com/396190559

Ferrera revienta Olivenza. Por Sandra Carbonero

Antonio Ferrera ha firmado en oro una tarde para el recuerdo. Atajante de Garcigrande fue su compañero indispensable en esta historia. El extremeño lo recibió alanceándolo por delantales desde el tercio hasta los medios. Un inicio vibrante que puso en pie al público. Pero el lío con el capote no quedó ahí. Lo llevó galleando hasta el caballo y después se echó el capote a la espalda para realizar el quite. Atajante tenía clase, entrega y raza. Tomaba los vuelos de la muleta con alegría y repetición. Ferrera se emborrachó de toreo y comenzó a hilvanar una serie tras otra en redondo, con profundad y sin parar por ambos pitones. Los primeros gritos y pañuelos afloraron en sol. Continúo el torero mostrando las buenas cualidades de Atajante y la algarabía se contagió por toda la plaza. El pañuelo naranja asomó y el indulto llegó.

El quinto fue otro capítulo. Antonio volvió a dejar su esencia en el capote. Pero este oponente no era como su hermano. Fue noble aunque falto de casta. El diestro lo sujetó en la muleta mientras amagaba con rajarse. Con mucha disposición, plasmó muletazos de uno en uno intentando prolongar una desigual embestida. El instante más llamativo fue cuando repitió la hazaña que puso en práctica en México de entrar a matar andando. Un estoconazo que le valió otra oreja.

El cuarto, aunque falto de fuerzas, tuvo movilidad. Enrique Ponce procuró cuidarlo dándole sus tiempos y llevándolo a media altura. Fue una faena larga e intermitente ya que al animal le faltaba transmisión. Concluyó con la poncina y una estocada y paseó la oreja.

Abrió plaza un ejemplar escaso de fuerzas que se pegó dos costaladas. Mermado llegó al último tercio y Ponce tiró de técnica. Consiguió extraer muletazos a media altura con tesón, pero sin llegar a los tendidos.

A El Juli le cayó la moneda de la suerte del revés. Su primero, que de salida prometía, se lesionó la mano derecha en el tercio de banderillas. En su lugar salió un animal de embestida desclasada y que echaba la cara al final del muletazo. Puso todo de su parte para intentar que fuera adelante. El toro se vino abajo cuando se vio podido y Julián acabó pegándose un arrimón.

El sexto fue el peor del encierro. Desde salida ya miraba a tablas y rehusaba la pelea. Solo dos tandas le duró al Juli antes de rajarse.

Domingo 8 de marzo. Matinal

Toros de Victoriano del Río, para Emilio de Justo, oreja, ovacion y dos orejas, y Ginés Marín, oreja, dos orejas y dos orejas, mano a mano.

Galeria de fotos: http://www.fitauromaquia.com/emilio-de-justo-y-gines-marin-a-hombros-en-la-matinal-3705

Derbi en la cumbre. Por Sandra Carbonero

Se enfrentaban mano a mano dos toreros extremeños con conceptos diferentes. Un derbi que ganó el diestro de la casa 5 a 3, pero en mañanas como las de hoy en las que los aficionados salen toreando de la plaza, poco importa el marcador final.

Saltó en primer lugar al ruedo un bonito ejemplar de Victoriano del Río protestón. Emilio de Justo le dibujó un bonito ramillete de verónicas como quite. Con las piernas genuflexas se lo llevó a lo medios con torería. El cacereño lo condujo con la diestra dándole tiempo y distancia. El toro repetía y cogía con celo las telas. Emilio le fue bajando más la muleta mientras lo citaba dándole el pecho. Por el izquierdo le costó más y optó por volver al derecho para finalizar. Por doblones sentenció antes entrar a matar. Cayó la primera oreja en su esportón.

El tercero de Victoriano perdió en repetidas ocasiones las manos y asomó por la presidencia el pañuelo verde. En su lugar salió uno del mismo hierro que apretó en varas. Recibió un buen puyazo de Juan Bernal muy aplaudido. De Justo fue construyendo una faena en la que los muletazos brotaban de uno en uno ante un animal deslucido y escaso de fuerzas. Al natural fueron los instantes más destacados de una actuación muy firme del extremeño.

Viendo que su compañero tenía asegurada la puerta grande, se fue a portagayola a esperar a su último cartucho. El astado de Victoriano del Río arrolló de mala manera a Emilio. Una vez repuesto, agarró el capote y se lo llevó a los medios por verónicas y chicuelinas. Un saludo cargado de emotividad. Pero el lío con el capote no acabó ahí. El gallo colocándolo para picar estuvo cargado de estética. El cacereño cuajó con la diestra a su oponente. Plasmó muletazos de bello trazo, templados y largos. Remató con unos ayudados por bajo con mucho gusto antes de tirarse a por todas y ser empitonado. Dos orejas de ley para la mejor faena de la mañana.

Pudo verse hoy una imagen de Ginés Marín más asentada. A portagayola se fue a recibir Ginés a su primero. Quitó en los medios por chicuelinas. A pies juntos inmóvil en el tercio inició la faena. Con la muleta planchadita y dejándose la en la cara al de Toros de Cortés, el oliventino aguantó parones y miradas sin inmutarse. Tomó la zurda por donde tenía menos recorrido y era más deslucido. Con el toro ya a menos, se pegó un arrimón. El epílogo por circulares invertidos terminaron de calentar a los tendidos que le pidieron incluso una segunda oreja.

El feo cuarto resultó ser uno de los mejores ejemplares del encierro. Tuvo clase y ritmo y Marín dibujó muletazos de mano baja y con profundidad. Pero el mejor pitón era el izquierdo. Hubo un natural a cámara lenta que enloqueció a los allí presentes. Trepidante fue el broche con pases cambiados por la espalda. Una faena importante premiada con las dos orejas. Otros dos apéndices cosechó del brutote último. Ginés hizo las cosas bien desde el principio y supo esperar al animal. Instrumentó buenas series que remató con larguísimos pases de pecho. Concluyó con unas bernardinas ajustadisimas.

Domingo 8 de marzo. Tarde.

Toros de Zalduendo, para Morante de la Puebla, silencio y ovación, José María Manzanares, ovación y oreja, y Pablo Aguado, ovación y palmas.

Galeria de fotos: http://www.fitauromaquia.com/manzanares-corta-una-oreja-en-la-ultima-de-abono-3706

Video:

Un final de fiesta descafeinado. Por Sandra Carbonero

Un cartel con mucha sevillanía cerraba la Feria de Olivenza. El día anterior se había repetido en Illescas donde cautivaron, pero hoy el decepcionante encierro de Zalduendo rompió la expectación que había causado la terna.

La tarde comenzó con la devolución del inválido primero. El sobrero tampoco anduvo sobrado de fuerzas. Morante dejó alguna verónica suelta con mucho gusto. Con la muleta, tras las probaturas pertinentes optó por matar causando el malestar en los tendidos que se acentuó por el fallo con la espada.

El cuarto salió sin fijeza y queriéndose ir a chiqueros. Esa fue la zona en la que Morante tuvo que construir una faena al manso de Zalduendo que tuvo sabor añejo. A media altura brotaron naturales inspirados de mucho calado en los tendidos. La estocada cayó tendida y el toro tardó en caer por lo que el ambiente se enfrió y la petición no fue mayoritaria.

Justito de fuerzas estuvo también el segundo de la tarde. Manzanares lo mimó y lo condujo a media altura, aunque perdía las manos en repetidas ocasiones desluciendo las series. A pesar del esfuerzo, acabó rajándose. Entró a matar recibiendo en dos ocasiones antes de enterrar los aceros.

En el quinto José Mari paseó la única oreja del festejo, pese a que la petición fue más sonora que mayoritaria. Se encontró con un animal con raza y movilidad frente al que estuvo firme. Aunque basó la labor con la diestra, fue por con la zurda con la que llegaron los momentos de mayor expresividad.

Mención aparte merece la cuadrilla de Manzanares por las buenas actuaciones de Daniel Duarte, Suso y Luis Blázquez.

Pablo Aguado debutó en Olivenza dejando gratas sensaciones. Pudo cortar una oreja del tercero, pero la espada se lo impidió. Fue un animal escaso de fuerzas como sus hermanos pero con movilidad y fijeza. El sevillano acarició con despaciosidad y gusto la embestida del animal. Hubo un cambio de mano de los que paran el tiempo y arrebatan a los tendidos. Al natural lo pulseó y lo llevó con cadencia. Una pequeña muestra de la esencia aguadista.

Con el sexto fue imposible rematar. El Zalduendo fue desclasado y descastado y se rajó antes de que Pablo pudiera hacer nada.

olivenza._temporada_2020.txt · Última modificación: 2020/03/26 12:26 (editor externo)