PARTES DE UNA PLAZA DE
TOROS

A lo largo de la Edad Media y Edad Moderna los festejos se celebraron en las plazas mayores de las ciudades. A partir del siglo XVIII es cuando se empiezan a construir lugares destinados únicamente a la lidia de toros.

LAS PLAZAS MÁS ANTIGUAS

 

PLAZAS DE TOROS DE MADRID

Aranjuez  Colmenar Viejo  Chinchón  Getafe  Leganés  Miraflores de la Sierra  Moralzarzal  Parla  Valdemorillo  Vistalegre
Otras plazas tuvo Madrid


PLAZA DE LAS VENTAS

Inaugurada en 1931. Obra de los arquitectos José Espeliú y Muñoz Monasterio. Declarado Monumento Histórico-Artístico en 1977. De estilo mozárabe con incrustaciones de cerámica. Tiene capacidad para casi 25000 espectadores.
La primera lidia la realizó el 17 de junio de 1931 Diego Mazquiarán Fortuna al toro Hortelano, de Juan Pedro Domecq, bajo los auspicios del alcalde de Madrid, Pedro Rico, con el fin de recaudar fondos con destino a los obreros parados de la ciudad. Telesforo Aguilera "Aguililla" colocó el primer puyazo, y Alfredo Gallego "Morato", el primer par de banderillas. La Banda Municipal dio un concierto mientras se llenaba la Plaza; fue el pasodoble "España cañí", de Marquina, el primero que se oyó en la nueva Plaza. 

Oficialmente se inaugura tres años después (21 de octubre de 1934), con una corrida de Carmen de Federico que fue estoqueada por Juan Belmonte, Marcial Lalanda y Cagancho.


En el aniversario de su inauguración

El Edificio  El Ruedo  Los Patios...

El edificio consta de cuatro pisos, con galerías circulares que conducen a las distintas localidades. El aforo se distribuye en diez tendidos coronados por gradas, palcos y andanadas. Los diez tendidos se dividen en bajos y altos. Los bajos tienen barrera, contrabarrera, delantera y catorce filas. Los altos, delantera y doce filas. Las gradas, igual que las andanadas, constan de delantera y seis filas. 
De los 28 palcos (de quince entradas cada uno) uno está dedicado a la presidencia de la corrida. En él se acomodan el Presidente (la autoridad que dirige el espectáculo y garantiza el normal desarrollo de éste), el Gobernador Civil, el Alcalde, el asesor y el veterinario de turno. 
Destaca el Palco Real, de arquitectura arabesca. Consta de palco y antepalco, cuarto de aseo completo y servicio de ascensores desde la entrada lateral de la plaza, por la Puerta de Autoridades.
A él tienen acceso exclusivamente los miembros de la Familia y Casa Real, así como aquellas personas que ellos designen. Frente al Palco Real, en el tejadillo de la andanada del 5, se encuentra instalado el reloj. Asimismo, está dotada de servicios de bar y lavabos convenientemente distribuidos.

Fachada principal de Las VentasEl ruedo cuenta con cinco puertas, más tres de toriles. Mide 60 metros de diámetro y el ancho del callejón es de 2.2 metros.  La puerta de cuadrillas, entre los tendidos 3 y 4, da acceso al patio de caballos. Por esta puerta se inicia el paseíllo y salen al ruedo los picadores para la suerte de varas. La puerta de arrastre, que conduce al desolladero, se encuentra entre los tendidos 1 y 2, y es el paso obligado de mulilleros y mulillas a la muerte de cada toro. La famosa Puerta Grande o Puerta de Madrid se encuentra entre los tendidos 7 y 8. Por ella aparecen los alguacilillos para hacer el despeje de la plaza y por ella se saca también a los toreros que realicen faenas gloriosas. Es la puerta del triunfo, la puerta que todos los toreros quieren cruzar, preferentemente en San Isidro.

El conjunto arquitectónico se completa con dos patios, necesarios en este tipo de plazas, como son el de caballos y el de arrastre. 
En el primero están instalados los servicios relacionados con los toreros, que necesitan una sala de estar y la capilla. La capilla, de estilo mejicano, está presidida por un cuadro con la imagen de la Virgen de la Paloma. En patio de caballos también se encuentran las caballerizas y los servicios de Policía para reconocimiento de caballos, petos y pullas. 
En el piso alto de este patio hay dos viviendas para conserjes y un local destinado al Museo Taurino.

En el patio de arrastre, que así se denomina el otro, se dispone del desolladero de reses, un espacio descubierto para depósitos de caballos y en los pisos, las dependencias de la empresa y la propietaria del coso, así como la vivienda mayoral.

Entre los dos patios se disponen los servicios para el ganado, que en la Plaza de Las Ventas, se trata de cinco corrales alineados, entre ellos uno más espacioso, que sirve para el desembarque de las reses, y otros dos, llamados de reconocimiento, en donde los días de festejo de taurino se procede al reconocimiento veterinario por el personal competente. Desde los más próximos al resto de la Plaza se pueden ver las faenas de apartado de las reses. Estos corrales comunican con un pasillo central bajo los tendidos 2 y 3, que permite la evacuación de la res desechada directamente desde el ruedo. Entre pasillo y puerta de salida al ruedo existe otro espacio rectangular, denominado "toril", donde se le coloca la divisa al toro antes de su lidia.

La enfermería está dotada del más avanzado equipamiento para el reconocimiento e intervenciones quirúrgicas. Consta de dos salas de operaciones, despacho del médico y dependencias para atención del público.

Propietario: Comunidad Autónoma de Madrid


Otras plazas hubo en Madrid

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Corrida en la Plaza Mayor de Madrid

Los primeros festejos taurinos se celebraron en la Plaza Mayor. Posteriormente, la primera plaza provisional, de fabrica aislada, estructura de madera y forma circular fue montada en 1737 junto a la embocadura del río Manzanares, en el paraje llamado Casa Puerta, debida al gran arquitecto del barroco madrileño Pedro de Ribera. 

Antigua plaza de toros de Alcalá
Antigua plaza de la calle Alcalá

La primera plaza de toros permanente fue construida gracias al apoyo económico del Rey Fernando VI en 1749,  con cal y canto, ladrillo y madera. Según el plano y alzado del arquitecto Mayor del Rey y Maestro Mayor de la Villa de Madrid, Juan Bautista Sachetti, interviniendo en su construcción los arquitectos Ventura Rodríguez y Fernando Moradillo. Se encontraba ubicada en las eras próximas a la Puerta de Alcalá, y fue reformada en 1772 por el arquitecto Pló. En la segunda mitad del s.XIX se decidió derribarla, por las necesidades urbanísticas de la ciudad que comenzaba a diseñar su ensanche, por lo que se clausuró en abril de 1874. 

Antigua plaza de toros del camino de Aragón
Antigua plaza del camino de Aragón

Entonces se edificó una nueva detrás del Parque del Retiro, junto al arroyo del Abroñigal. De estilo neomudéjar fue construida con una capacidad de 12.000 asientos por los arquitectos Emilio Rodríguez Ayuso y Lorenzo Álvarez. Se inauguró el 4 de septiembre de 1874. Su último festejo tuvo lugar el 14 de octubre de 1934. El solar esta hoy ocupado por el Palacio de los Deportes de Madrid.

 


Setenta años de la inauguración de la Monumental de Las Ventas

La plaza, construida en 1929, empezó a funcionar de forma ininterrumpida el 21 de octubre de 1934. Aquella tarde, Juan Belmonte soñó el toreo y cortó el primer rabo de la historia en el coso madrileño 

ABC, octubre de 2004. José Luis Suárez-Guanes 

Se han cumplido 70 años de la apertura, de forma continuada, de Las Ventas. El 21 de octubre de 1934 hicieron el paseíllo, Juan Belmonte, Marcial Lalanda y Cagancho. La efeméride de la tarde vino representada por Belmonte, que había reaparecido ese año y que cortó las dos orejas y el rabo del cuarto toro, de Carmen de Federico, tras haber dado la vuelta al ruedo en el primero. Un domingo antes se había celebrado la última corrida de toros en la vieja plaza de la carretera de Aragón. Por lo avanzado de la temporada, aquel año sólo se celebraron en Las Ventas dos festejos más: el jueves 25 del mismo mes de octubre se lidiaron novillos de Germán Pimentel por las cuadrillas de Joselito de la Cal, Jesús González «El Indio» y Morateño. El domingo 28, Marcial Lalanda conseguiría el segundo rabo, en un festejo en el que estoqueó toros de Sánchez de Terrones, junto a Manolo Bienvenida y Pepe Gallardo, que fue el primer matador que confirmó la alternativa en el nuevo ruedo. A partir de 1935 se celebró en la Monumental la temporada normal. En 1936 se interrumpió ésta, el 16 de julio, a causa de la Guerra Civil, aunque se diera una novillada aislada el 22 de agosto, reanudándose la actividad sin interrupción hasta nuestros días el 26 de mayo de 1939, una vez concluida la contienda.

La Monumental fue una idea de Joselito El Gallo, que consideró que en poblaciones como Madrid o Sevilla, la antigua plaza de la carretera de Aragón y la Maestranza quedaban chicas, dada la masiva afluencia de público en aquella época. Joselito pudo ver cómo junto a la Maestranza se alzó en la ciudad hispalense una plaza Monumental de corta vida, pero no pudo ser testigo de la que se erigió en las afueras de Madrid -Las Ventas era un descampado-, obra del arquitecto José Esplandiú, en unos terrenos donados por la familia Jardón, a cambio de la explotación del coso durante 50 años, transcurridos los cuales revertiría la propiedad a la Diputación Provincial de Madrid, precedente de la actual Comunidad, aunque los propietarios se reservaron el derecho de tanteo al término de ese tiempo, con lo que quedaron como empresarios hasta 1978. La plaza, de estilo mudéjar, se acabó en 1929, y esa fecha figura en la fachada de la Puerta Grande. La de un año más, 1930, es la que se ve en el reloj de la plaza.

Aunque hasta 1934 no funcionó Las Ventas de manera continua, se celebraron antes tres festejos: el de la pretendida inauguración oficial en 1931, que quedó en espectáculo aislado por las condiciones adversas de los accesos al coso; y otros dos en 1933, tras permanecer cerrada en 1932. El 17 de julio de 1931 se organizó un festejo a favor de los obreros parados. Intervinieron Fortuna, Marcial Lalanda, Nicanor Villalta, Luis Fuentes Bejarano, Vicente Barrera, Armillita Chico y Manolo Bienvenida. En 1933, el 25 de mayo, se celebró una corrida homenaje a las misses europeas, con Nicanor Villalta, El Estudiante, Maravilla -con dos orejas- y el rejoneador Simao da Veiga. El 12 de julio del mismo año, César Jalón «Clarito», prestigioso crítico taurino, organizó la Corrida de la Asociación de la Prensa. Se enfrentaron a ocho toros de Carmen de Federico los rejoneadores Antonio Cañero y Algabeño y Armillita Chico y Domingo Ortega. Ambos espadas desorejaron a un toro. Luego, llegaría octubre de 1934, cuando Belmonte soñaría el toreo con «Desertor», dando categoría a la nueva plaza.

Aranjuez  Chinchón  Vistalegre
Toros en Madrid

 

 
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