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REAL MAESTRANZA DE SEVILLA

Tarde del jueves, 11 de junio de 2009

Corrida del Corpus. Homenaje a a la Asociación de la Prensa de Sevilla por su Centenario

FICHA TÉCNICA DEL FESTEJO

Ganadería: Toros de Gerardo Ortega (de distinta presentación y diferente juego, descastados y flojos en general).

Diestros:

Uceda Leal: De verde o oro. Estocada caída (vuelta al ruedo); estocada )saludos).

Salvador Cortés. De nazareno y oro. Estocada entera, caída y contraria (oreja); media estocada (ovación).

Pepe Moral. Tomó la alternativa. De rosa palo y oro. Pinchazo, estocada entera (saludos desde el tercio); media estocada, dos descabellos (vuelta al ruedo). Toro de la ceremonia: Nº: 18 de nombre Desertor, negro bragao de 492 kg.

Saludaron: Luis Mariscal y Luis Enamorado, de la cuadrilla de Salvador Cortés, en el 3º.

Presidente: Gabriel Fernández Rey.

Tiempo: Muy caluroso.

Entrada: Más de media plaza.

Crónicas de la prensa: El Mundo.

©Pepe Moral/ARJONA/Real Maestranza


Por Santiago Sánchez Traver

Fue una tarde clásica de Corpus. Calor, mucho calor y homenaje a la Prensa. Hace cien años que se celebró la primera corrida d elos periodistas en Sevilla. Todo un clásico: alternativa del Niño de la Palma, de Manolete, de Manolo González…Esta vez la alternativa fue de un chaval de Los Palacios, que no tuvo suerte. El toro de la ceremonia, que tenía una bondad exquisita, salió sin fuerza, no sé por qué… y el que cerraba plaza apenas tenía dos tandas y media que el toricantano aprovechó para dar su primera vuelta al ruedo como matador. Antes, Uceda pudo cortar una oreja al bobón que le tocó en suerte -hubo dos con el mismo nombre- pero le faltó apretarse un poco más. Y Salvador Cortés - qué gesto el suyo, torear con el muslo abierto para que no hubiera cambio de cartel- le cortó una oreja al primer Cantinero - también hubo otro hermano con el mismo nombre- a base de citar de lejos y torear con temple. La corrida interesante, nobilísima…para las figuras, vamos. Con un poco más de fuerza se apunta a matarla hasta el presidente, que estuvo bien, no hay crítica que valga, supo estar en la tarde.


Lo mejor, lo peor

Por Carlos Javier Trejo.

Tomaba la alternativa en la Maestranza un joven novillero de Los Palacios que ha recorrido un duro camino hasta llegar aquí. Cargado de ilusión ha tropezado con un lote imposible, el 1º de ellos inválido hasta límites extremos, y el último con calidad pero muy justito de fuerza. Pero Pepe Moral ha dejado una impronta de torero capaz, poderoso, y con un valor para asustar. Toreó bien a la verónica en el 6º. Muy templado con la muleta, pero hay que verle con mejor ganado: no le pierdan la pista. Salvador Cortés cortó la oreja al 3º de la tarde, el único toro potable junto al 2º. Mano baja y mucho mando, dejando ver al toro. Buenos pases tanto por el derecho como por el izquierdo. Se tiró a matar con mucha verdad y consiguió este justo premio.

Lo peor de la tarde, aparte del calor sofocante, fueron los tres toros inválidos del encierro. Flojos hasta la saciedad que dieron al traste con las ilusiones del toricantano. El toro de más clase del encierro lo sorteó Uceda Leal, con el que anduvo bien a secas. Son tantas veces en las que hemos visto así a este torero que no nos resulta extraño. Tiene clase toreando, pero sin romperse, sin enfibrarse, y así es difícil cuajar un toro de principio a fin. Pegó 60 pases y tras una buena estocada no afloró ningún pañuelo. Aunque el petardo de la tarde fue protagonizado por los alguacilillos. Los hermanos Trigo intentaron que el Maestro Manolo Cortés no saliera del burladero a recibir el brindis del toro de la alternativa de su torero, menos mal que esta vez no se salieron con la suya, pero evidenciaron una tremenda falta de sensibilidad y de sentido común.


El Mundo

Por Carlos Crivell. La tarde fue para el temple de Cortés

De los seis de Gerardo Ortega, embistieron con raza dos de ellos, segundo y tercero. La corrida fue noble, demasiado noble, rayando en la dulzura extrema que es la total falta de casta. Esos dos toros salvan parcialmente a la divisa, pero el resto de la suelta fue calamitosa, y queda por ello condenada a recuperar el fuelle de sus reses en el futuro, aunque así gustan ahora a las figuras, nobles y sin vida.

El más perjudicado por este tipo de reses fue el palaciego Pepe Moral, nuevo matador de toros, que se encontró con uno inválido y otro parado y moribundo. Es imposible tener peor suerte. Uceda se llevó un buen toro y dejó la huella de su toreo tan señorial como frío. El toro de la tarde lo aprovechó Salvador Cortés para cortar una oreja con fuerza en una faena hermosa con pasajes de gran calidad.

Salvador Cortés llegó a Sevilla con los puntos de la herida de Madrid muy frescos. Podía haberse quedado en su casa. Su presencia es un gesto que le honra, aunque quien debe agradecérselo es la empresa, a quien le ha ahorrado un buen dinero.

Esa merma se fue haciendo presente durante la corrida. El tercero fue un toro bueno, bravo en el caballo, pronto y noble en la muleta. Cortés, que toreó bien con el capote, le dio al de Ortega mucho aire al citarlo de lejos para engancharlo en tandas muy templadas. Lo mejor surgió en el toreo al natural, muy ligado, porque Salvador se quedó clavado para engarzar de forma precisa los pases. Una faena muy buena para lucir al toro, que colaboró mucho con el torero. Se tiró matar y lo hizo con prontitud. Fue una oreja de verdad.

El otro toro bueno fue el segundo. Uceda Leal, también muy torero a la verónica, hizo una faena de enorme corrección, con tandas sobre la diestra, quizás excesivas, para torear poco con la zurda. El toro respondió y Uceda estuvo tan elegante y académico como falto de transmisión. El contundente espadazo con el que suele rematar sus faenas le permitió dar una vuelta, pero ese toro era para cortarle la oreja.

La corrida no tuvo más argumentos. Pepe Moral es matador de toros casi de milagro. Ninguno de los dos astados que lidió se puede considerar toro de verdad. El del doctorado era muy chico, no tenía casta ni fuerzas y destrozó la ceremonia del diestro de Los Palacios. También el presidente, en otra tarde de incompetencia absoluta, le hizo un flaco favor al muchacho al dejar en la plaza a un toro inservible. Tampoco Moral y su cuadrilla anduvieron espabilados para demostrar la miseria del animal. En definitiva, que no le pudo dar ni un pase. Debería estar nervioso, porque intentó dar la vuelta al ruedo y comprobó que aún en Sevilla quedan algunos entendidos.

El sexto, casi más de lo mismo. Sólo aguantó una tanda con la derecha de excelente estilo. Antes, con el capote, Moral dejó la huella de un toreo de corte bueno con el compás muy abierto y el gesto muy expresivo. El toro se paró y robó algunos pases de mérito. Ahora sí pudo dar una vuelta generosa, que premiaba su entrega y disposición y era el mejor alivio para su mala suerte en tarde tan señalada.

Los toros cuarto y quinto carecieron de raza y vida y no permitieron que Uceda y Cortés pudieran enjaretar pases dignos de componer una faena. En el quinto, cuando mató al astado, Cortés se resintió de la herida aún fresca. Pasó a la enfermería y su cartel queda muy alto en Sevilla. Dos corridas de toros, dos orejas. Se ha ganado un tratamiento de mayor categoría en el futuro.

©Fotografías de Marcelo del Pozo/Reuters

Sevilla Temporada 2009

sevilla_110609.txt · Última modificación: 2020/03/26 12:24 (editor externo)