La ‘biblia’ del animal bravo y misterioso que vive en Zahariche

Sevilla acoge la presentación del libro ‘Miura. A corazón abierto’, del fotógrafo José Joaquín Diago.

Diario de Sevilla, 2/10/2021. Por Álvaro Ochoa. «Miura, mito y leyenda». Así se titular el poema con el que José León cierra el libro Miura. A corazón abierto y con el que acabó el acto de su presentación en el Hotel Colón acompañado por Miguel Romero a la guitarra. Un aplaudido broche para una emotiva cita enmarcada en la Feria de San Miguel. Así lo quiso el autor de la obra, José Joaquín Diago, que se hizo acompañar en el escenario por los ganaderos Eduardo y Antonio Miura y por el periodista David Zamora. Los responsables de la ganadería de toro bravo más famosa del mundo, con sede en la finca Zahariche, en el término municipal de Lora del Río.

Ese lugar lo visita cada año Diago. Y lo hace con su cámara. Algo que le ha permitido tener un extenso archivo sobre este casi bicentenario hierro y que hace patente en este volumen, donde aparecen una 700 imágenes repartidas en medio millar de páginas. Se mezclan con textos escritos por toreros, periodistas o aficionados. También con entrevistas e información sobre las reses de lidia. Las fotografías incluidas en el libro muestran al toro en sus diferentes momentos: desde el campo a la plaza, pasando por los festejos callejeros y los recuerdos en las paredes de Zahariche, que alberga un trozo importante del toreo de los últimos 200 años.

Diago tuvo palabras de agradecimiento para los ganaderos, que le han abierto las puertas de su casa para mostrarla y que han cumplido «el sueño de niño» del fotógrafo valenciano. El proyecto, iniciado al comienzo de la pandemia y editado por Satine, ha dado como resultado un documento completo, interesante y didáctico sobre la historia de la mítica ganadería sevillana. Las vivencias y experiencias de nombres como Ruiz Miguel, Pepe Luis Vázquez, Eduardo Dávila Miura, Pablo Aguado, Rafaelillo, Javier Castaño o Manuel Escribano están presentes en él.

Eduardo Miura también participó en el acto, aunque de forma puntual porque reconoció que le gustan «las faenas breves». Explicó que ha dejado a Diago introducirse en su día a día porque «de vez en cuando hay que enseñar». También tuvo palabras emocionadas cuando le recordaron la amistad entre su padre, legendario ganadero, y Pepe Luis Vázquez. Y dijo que a sus animales hay que tratarlos «con suavidad para que no se enfaden». Su hermano Antonio también resaltó la figura de su progenitor, del que aprendieron el oficio «mirando y observando en el campo». Y la estrecha vinculación con la Hermandad de la Macarena, de la que fue hermano mayor cuando la familia vivía en la Encarnación.