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Lorenzo Pascual, "Monteño" o "Belmonteño"

Belver de los Montes (Zamora), 10 de agosto de 1921-3?

Debut de luces: el 2 de mayo de 1943 en Valladolid.

Alternativa: el 12 de septiembre de 1943 en Zamora. Padrino: El Andaluz (sufrió grave cogida). Testigo: Antonio Bienvenida. Toros de Villagodia Hermanos. El de la ceremonia se llamaba Avión, negro, nº 15.

Confirmación en Las Ventas: el 13 de octubre de 1943. Padrino: Gallito. Testigo: Luis Mata. Toros de Concha y Sierra.

Otros datos: toreó en Las Ventas e hizo las Américas (Venezuela, Colombia o Perú). En España compartió cartel con figuras de la talla de Manolete, Domingo Dominguín y Luis Miguel Dominguín, Pepe Luis Vázquez, Miguel Báez “Litri” (padre) o Julio Aparicio, entre otros. Se retiró en el año 1956.

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La historia del torero zamorano “Belmonteño” triunfa en el mundo del cómic

Zamoranews, 17/02/2014. La historia del torero zamorano Lorenzo Pascual “Mondeño” o “Belmonteño” triunfa en el mundo del cómic en una de las escasas publicaciones en trasladar la tauromaquia a este formato. Bajo el título de “A las cinco de la tarde”, Diábolo Ediciones saca a la luz la vida del diestro zamorano, nacido en Belver de los Montes en 1921, que en la actualidad cuenta con 92 años de edad. Una de las páginas donde se muestra la infancia del diestro, en Belver de los Montes. Así, el cómic recoge diversos recortes periodísticos sobre Lorenzo Pascual “Monteño” o “Belmonteño”. La publicación, con guión de Manolo López Poy y dibujos de Miguel Fernández, está dividida en cuatro partes: “Genio y figura” (1921-1939), “Hambre y cornadas” (1939-1946), “Sol y sombra” (1946-1949) y “Ovación y silencio”(1949-1956).

Cada una de las etapas cuenta con un breve texto que permite al lector ubicarse en el contexto histórico del personaje, el torero zamorano Lorenzo Pascual “Belmonteño”, un torero poco conocido, pero recogido en el Cossío en el tomo III y ampliamente mencionado en el tomo VI. El cómic sobre “Belmonteño” no se centra en los triunfos del torero, sino en el esfuerzo y el tesón que son necesarios en el mundo del toro. Nacido en 1921 en Belver de los Montes, el diestro se retiró en el año 1956, hizo las Américas y en España compartió cartel con figuras de la talla de Manolete, Domingo y Luis Miguel “Dominguín”, Pepe Luis Vázquez, Miguel Báez “Litri” (padre) o Julio Aparicio, entre otros.

El lector asiste al despertar taurino del diestro en su pequeño pueblo zamorano, próximo a la vega del río Sequillo y en una época histórica convulsa marcada por el desastre de Annual y la guerra con Marruecos, la llegada de la II República y la Guerra Civil. La publicación muestra las primeras novilladas del zamorano en Las Ventas. El zamorano decide ganarse la vida como novillero en la posguerra, toreando en pueblo en pueblo. El cómica refleja asimismo sus primeras experiencias en las plazas de Valladolid como espontáneo y, ya como profesional, su debut en San Sebastián hasta llegar a sus primeras novilladas en la Monumental de Las Ventas.

Aunque en España tuvo cierto éxito como matador y buena prensa, al torero zamorano se le racanean los toros buenos, por lo que decide hacer las Américas. Así, debuta en Venezuela, en la Maestranza César Girón, de Maracay, para triunfar posteriormente en Colombia o Perú. El cómic se centra también en las peripecias de sus viajes, cómo sobrevive a un accidente de avión y, finalmente, en su retirada. En cuanto a la recreación de escenarios, para los aficionados a la tauromaquia las plazas son perfectamente reconocibles, incluyendo el propio coso taurino zamorano. También son reconocibles personajes de la época como Antonio Bienvenida o Alfredo Di Stéfano, entre otros, o el ambiente del Madrid de la Posguerra.

Lejos de ser una historia de la tauromaquia al uso, el cómic se centra en lo que es el torero modélico con valores universales como el orgullo, en pundonor o la nobleza, por encima del éxito, así como el sacrificio del día a día. El cómic se cierra con una breve nota biográfica del torero, que en la actualidad cuenta con 92 años de edad. La historia, que no necesariamente va dirigida a aficionados a la tauromaquia, transporta al lectos a los tiempos en los que el oficio de torero se aprendía a pelo, de capea en capea, sin medios económicos y sin el apoyo de las actuales escuelas taurinas. Tiempos en que muchos jóvenes dejaban su vida en pos de un sueño con atención médica muy limitada y en los que la veteranía y el respeto se obtenían sumando cicatrices en el cuerpo y enfrentándose a las ganaderías más temibles del momento.

(Esta noticia fue dada con gran relieve en el cierre del Telediario de La 1 del 17 de febrero(2014)

lorenzo_pascual.txt · Última modificación: 2020/03/26 12:08 (editor externo)